En uno de mis primeros posts (si mal no recuerdo, en la primer semana de vida del blog), escribí sobre una señora a la cual le tuve que cerrar la puerta en la cara. Uno de los lectores del blog (Emborracharlie, cuyo blog RIP) me aconsejó regalarle un Código Civil a la señora... en este caso, que le regalo, un libro de Luca Paccioli o las Resoluciones Técnicas de la FACPCE??? -César, tirame una idea con esto!-
Resulta que ayer, no solo tuve que aguantar que me gritaran cosas, sino que tuve que explicarle a una señora cabeza dura un temita muy simple de contabilidad. Creo que esta mujercita no era bruta, sino muy viva y quería perjudicar a mi cliente (el bendito Sr. López).
La cuestión a ser explicada era esta. La Sra. Xxxx (así la voy a llamar, fiel a mi tradición) que va a firmar un contrato de locación que comenzará en diciembre (y obviamente terminará en noviembre dentro de 3 años), reclama que va a tener que pagar el aguinaldo del guardia y del encargado del edificio, como así también las vacaciones, y que a ella no le corresponden dichos gastos porque son del año 2008 y que ella no ocupó el inmueble durante ese tiempo. Ella solicitaba que se le hiciera un descuento sobre esos gastos.
Me armé de paciencia (que no es mi fuerte) y le dije: "Sra. Xxxx, le explico, aquí se produciría una compensación. Ud. va a pagar en diciembre el aguinaldo de este año, pero cuando finalice el contrato, en 2011 Ud. no va a pagar el aguinaldo del segundo semestre de 2011, porque Ud. no va a ocupar más el inmueble, salvo que renueve contrato".
La Sra. Xxxx me miró y dijo: "Si, pero yo este año no estuve, entonces no me corresponde pagar ni el aguinaldo ni las vacaciones".
Mi ojo derecho comenzó a desorbitarse y le dije con mi más linda sonrisa: "Si, este año, Ud. no estuvo aquí, pero en 2011 Ud. no pagará este gasto. Se compensa al finalizar el contrato, entiende??"
La Sra. Xxxx con su mejor cara de boluda dijo: "Si, entiendo, pero no quiero pagar esto ahora"...
Ahí, con mi paciencia que comenzaba a agotarse le dije: "Claro, Ud. no va a pagar esto ahora, acaso va a venir voluntariamente a pagar la parte devengada del aguinaldo de 2011 y las vacaciones devengadas de 2011 cuando el contrato esté finalizado???"
La Sra. Xxxx dijo: es que no me va a corresponder, porque yo no voy a ocupar más el inmueble...
Ahí me cansé y le dije: "Mire Sra. Xxxx, yo no se como explicarle esto, pero tenga en cuenta que ahora va a pagar el aguinaldo y vacaciones devengadas en 2008, pero no va a pagar las de 2011. O sea, que se compensan, y por efecto de la inflación, seguro que el costo de las mismas en 2011 será mayor. No se si Ud. comprende el concepto del devengado..."
La Sra. Xxxx, ya haciéndose la boluda dijo: "Si, entiendo, pero dígale al Sr. López que tenga en cuenta esto, que no es justo".
Con esto, me di cuenta qu ela Sra. Xxxx es una hincha bolas que quiere joder a mi cliente, y yo, como buena contadora, no lo iba a permitir: "Y bueno, las condiciones para la locación son estas, si a Ud. no le gustan, Ud. sabrá que hacer... supongo que hay muchos otros inmuebles para que Ud. elija, pero las cosas son así y no van a cambiar, por eso el Sr. López me mandó a hablar con Ud., para que le explique este temita, pero parece que Ud. no lo quiere entender... Disculpe, pero tengo que seguir trabajando. Hasta luego..." y me fui.
Me revienta tratar con gente caradura!!! La muy guacha, juega con su edad, se hace la boluda y quiere pagar lo menos posible. Obvio, a mi tampoco me gusta gastar de más, pero si me comprometo a hacer determinado pago, lo hago y punto... y si no me gusta, voy a otro lado...
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jueves, 6 de noviembre de 2008
miércoles, 17 de septiembre de 2008
Estos abogados!!!
La semana pasada, uno de mis clientes, el Sr. López me mandó a que fuera a lo de su abogado a buscar unos papeles. Hasta acá todo normal, nada interesante... O sea, fui al estudio del Dr. Gonzalez (estoy original para cambiar los apellidos) y pedí los papeles del Sr. López... Pero este buen doctor no estaba, por lo que su secretaria me dijo que tendría que ir otro día. Ya me estaba por ir, cuando apareció otro abogado, hijo del Dr., llamado Dr. Lucas, quien muy amablemente me atendió y dio los papeles, y hasta me ofreció un café, el cuál no acepté porque estaba apurada... Pero el problemita que tenía era que faltaba otro papel más, así que debería ir nuevamente otro día.
Cómo yo soy una persona ocupada (aunque no esté el día entero trabajado, también tengo vida social, y más con mi prima Vani), le dije que bueno, pero que a las 18:00 porque no podía salir de la oficina a buscar papeles en horario de trabajo. El Dr. Lucas me pidió el celular para que acordemos fecha y hora para buscar los papeles...
Y ese día fue ayer, a las 18:15. Llegué a la oficina, y estaba el Dr. Lucas sólo... me hizo pasar a su oficina, volvió a convidarme con café... y me hizo aceptarlo, porque yo no tenía que volver al trabajo más tarde...
El tipo se puso a hablar... preguntaba cosas mías, yo respondía, pero no preguntaba, aunque el Dr. era (es) agradable. Estuvimos hablando más de una hora, y se estaba haciendo tarde para volver a mi casa, así que tomé coraje y le pedí que me entregara el papel que faltaba.
En ese momento, el tipo sonrió, y me dijo "No te vayas a enojar, pero no faltaba ningún papel, pero no se me ocurrió otra excusa para verte de nuevo" yo le dije que estaba todo bien, que no había ningún problema, pero que me tenía que ir a casa.
El Dr. Lucas ofreció a llevarme en su auto, pero yo no quise aceptar, pero insistió tanto, que al final le dije que me lleve, pero que no me dejara en la puerta de mi casa para evitar las preguntas de mis viejos (que son como todos los padres: ¿y ese quién es? ¿qué intenciones tiene?, etc.).
Anoche, a eso de las 23:30, me mandó un mensaje de texto diciendo "Espero que descanses bien. Me encantó hablar con vos esta tarde. Besos".
Vamos a ver que pasa, pero... "Contadores y abogados no se llevan bien"... y a eso lo comprobé varias veces!
Cómo yo soy una persona ocupada (aunque no esté el día entero trabajado, también tengo vida social, y más con mi prima Vani), le dije que bueno, pero que a las 18:00 porque no podía salir de la oficina a buscar papeles en horario de trabajo. El Dr. Lucas me pidió el celular para que acordemos fecha y hora para buscar los papeles...
Y ese día fue ayer, a las 18:15. Llegué a la oficina, y estaba el Dr. Lucas sólo... me hizo pasar a su oficina, volvió a convidarme con café... y me hizo aceptarlo, porque yo no tenía que volver al trabajo más tarde...
El tipo se puso a hablar... preguntaba cosas mías, yo respondía, pero no preguntaba, aunque el Dr. era (es) agradable. Estuvimos hablando más de una hora, y se estaba haciendo tarde para volver a mi casa, así que tomé coraje y le pedí que me entregara el papel que faltaba.
En ese momento, el tipo sonrió, y me dijo "No te vayas a enojar, pero no faltaba ningún papel, pero no se me ocurrió otra excusa para verte de nuevo" yo le dije que estaba todo bien, que no había ningún problema, pero que me tenía que ir a casa.
El Dr. Lucas ofreció a llevarme en su auto, pero yo no quise aceptar, pero insistió tanto, que al final le dije que me lleve, pero que no me dejara en la puerta de mi casa para evitar las preguntas de mis viejos (que son como todos los padres: ¿y ese quién es? ¿qué intenciones tiene?, etc.).
Anoche, a eso de las 23:30, me mandó un mensaje de texto diciendo "Espero que descanses bien. Me encantó hablar con vos esta tarde. Besos".
Vamos a ver que pasa, pero... "Contadores y abogados no se llevan bien"... y a eso lo comprobé varias veces!
Inventario:
Abogados,
Actitudes blanditas,
Esto es cualquiera...,
Hombres,
Sr. López
jueves, 17 de julio de 2008
Lo que una hace por un cliente...
Esta entrada es a modo catártico. Tras haberme despertado con la noticia del día (si Ud. no está informado, la misma consiste en el voto del Vicepresidente de la Nación en contra del Proyecto del Poder Ejekutivo...) y haber desayunado un café con una medialuna con dulce de leche mientras leía "La Voz del Interior", recibo el llamado de un cliente que necesitaba que le despache una persona (o sea, que haga lo mismo que hace una enfermera cuando el médico no quiere decirle a alguien que un ser querido murió).
Procedo a explicar. Este cliente (Sr. López) tiene un departamento en alquiler, y como yo le llevo los libros contables e impositivos, me encargo, cuando viene un potencial inquilino, de ver si la garantía sirve. Resulta que la "inquilina" es una señora mayor (léase 55 años) que se viste haciéndose la nena (a lo Cris Morena), y es un poco pesada y llama y se hace presente en mi oficina a cada rato (la tengo montada en el huevo que no tengo). Resulta que la propiedad en garantía está a nombre de un menor adulto (esos que tienen entre 18 y 21 años), por lo que a mi humilde saber, no sirve para afianzar una obligación... Así que había que decirle que NO.
La cita fue esta mañana a las 9 A.M. y la Sra. llegó puntual. La recibo en mi oficina, y le digo que la garantía "no me sirve" (frase que uso muuucho) y que no se va a realizar el negocio. A lo cual la Sra. comienza a gritarme que si sirve la garantía, porque ella es la madre del chico a cuyo nombre está la garantía, y que ella iba a firmarla. Le vuelvo a decir que es imposible. Ella me sigue gritando y me dice que lo llame a SU escribano (el cual me consta que tiene mala reputación...) y que el escribano me iba a decir que esa escritura servía... A lo cual le repetí la respuesta que era NO. Ella siguió gritando, sin escuchar razones, que me quede con la escritura y siga averiguando. A lo cual me harté, y como la dama inglesa que soy, me levanté de mi sillón con rueditas y le dije:
-"La decisión está tomada, y la resupuesta es no, y nada de lo que Ud. diga hará que esta decisión cambie."
Tras decir esto, la Sra. quedó muda, la acompañé hasta la puerta de mi oficina y cometió un error: cuando salió de la oficina me pidió que reconsidere la situación, y yo, con la sensibilidad que me caracteriza, le dije:
-"Que tenga un buen día" y le cerré la puerta en la cara.
Encima, la decisión la tomaba mi cliente y me pedía a mi que lo convenciera. Si ella fuera clienta mía, lo hubiera reconsiderado. Pero yo defiendo a MI cliente... Esto demuestra que cuando me sacan de quicio y me gritan soy una soreta... vieja de mierda... gritarme a mi...
Procedo a explicar. Este cliente (Sr. López) tiene un departamento en alquiler, y como yo le llevo los libros contables e impositivos, me encargo, cuando viene un potencial inquilino, de ver si la garantía sirve. Resulta que la "inquilina" es una señora mayor (léase 55 años) que se viste haciéndose la nena (a lo Cris Morena), y es un poco pesada y llama y se hace presente en mi oficina a cada rato (la tengo montada en el huevo que no tengo). Resulta que la propiedad en garantía está a nombre de un menor adulto (esos que tienen entre 18 y 21 años), por lo que a mi humilde saber, no sirve para afianzar una obligación... Así que había que decirle que NO.
La cita fue esta mañana a las 9 A.M. y la Sra. llegó puntual. La recibo en mi oficina, y le digo que la garantía "no me sirve" (frase que uso muuucho) y que no se va a realizar el negocio. A lo cual la Sra. comienza a gritarme que si sirve la garantía, porque ella es la madre del chico a cuyo nombre está la garantía, y que ella iba a firmarla. Le vuelvo a decir que es imposible. Ella me sigue gritando y me dice que lo llame a SU escribano (el cual me consta que tiene mala reputación...) y que el escribano me iba a decir que esa escritura servía... A lo cual le repetí la respuesta que era NO. Ella siguió gritando, sin escuchar razones, que me quede con la escritura y siga averiguando. A lo cual me harté, y como la dama inglesa que soy, me levanté de mi sillón con rueditas y le dije:
-"La decisión está tomada, y la resupuesta es no, y nada de lo que Ud. diga hará que esta decisión cambie."
Tras decir esto, la Sra. quedó muda, la acompañé hasta la puerta de mi oficina y cometió un error: cuando salió de la oficina me pidió que reconsidere la situación, y yo, con la sensibilidad que me caracteriza, le dije:
-"Que tenga un buen día" y le cerré la puerta en la cara.
Encima, la decisión la tomaba mi cliente y me pedía a mi que lo convenciera. Si ella fuera clienta mía, lo hubiera reconsiderado. Pero yo defiendo a MI cliente... Esto demuestra que cuando me sacan de quicio y me gritan soy una soreta... vieja de mierda... gritarme a mi...
Inventario:
Actitudes Soretas,
Cliente,
Gente jodida,
Sr. López,
Trabajo
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