El domingo fuimos a San Telmo... dimos vueltas por la feria, nos sacamos fotos... conocimos la Iglesia Ortodoxa Rusa (muy linda! espero volver un día que haya servicio para conocerla por dentro), y más tarde, partimos hacia La Boca...
Caminamos por caminito, y la vimos a ella... la reconocimos, no lo podíamos creer... vimos a "la tigresa del oriente". Es un loro cascoteado, pero la vimos bailando en su traje de peluche (o pelúsh, como diría Mirtha) y sus zapatos de plataformas con luces azules y rojas (es del Barcelona, Tigre o San Lorenzo la vieja... es más, quizás hizo lo mismo que la Süller con el último equipo nombrado). Le sacamos fotos, nos reimos... y como se largó a llover con todo, fuimos a comer algo a un restaurant...
En el lugar, si querías ir al baño, había que pagar... unos tipos ladraban y metían , y pasaban con la gorra para que les des algo... y lo más loco: un item que incorporaba el papel (no fiscal) que hacía de factura era "10%". Obvio, yo no estaba dispuesta a regalar ni 10 centavos! llamé a la moza y dije "hay 2 errores... a que se debe el 10%? El servicio de mesa está bien, el resto de los items también... y esto no es un ticket. Yo pedí ticket". La moza me dijo "el 10% es porque el lugar turístico en el que está el restaurant, es único en BsAs." Me empecé a calentar y respondí "y a mi qué me importa? Ese 10% dónde estaba informado?? No se comunica en ningún lado, por lo que es ilegal. Si los turistas son estúpidos y quieren ser estafados, que lo sean... yo no soy idiota... además, esto no es oficial, y tienen la obligación de dar factura".
La moza me dijo "el 10% lo dice el dueño... y no damos factura porque queremos que el cliente controle, porque no se puede cambiar nada en la factura, además, no la damos porque se tarda mucho en hacerlo". Ahí ya me dio más bronca... porque la fonda no era barata y me olía a que seguro era monotributista que paga el mínimo!! así que me puse torerita y dije "mirá, yo al 10% no te lo pago, y la excusa de la factura es cualquiera... yo trabajo en AFIP, así que ya mismo llamá al dueño que me explique eso!". La moza me dijo que el dueño no estaba... se fue, y le dijo al cajero "che, hay que darle factura, es de la AFIP", y obviamente, apareció la factura y sin el 10% inventado a último momento... paró de llover... y fue el momento para volver a Retiro para ver el Santísimo Sacramento, el Kavanagh, la Torre de los Ingleses... pero se largó con toda, y tuvimos que encerrarnos en Galerías Pacífico, donde la mala onda que atendía en Cuesta Blanca (el negocio más berretón del lugar) nos dijo de muy mal modo: "chicas, no me mojen el local con el paraguas" (se rompió la bolsita portaparaguas, no fue de malas), se hizo un charquito el cual fue pisado por mucha gente... y a una se le cayó una remerita blanca encima del mismo...
Cuando se calmó un poco el temporal, llegamos a mi casa, y lo esperamos a Roberto que justo coincidió en la fecha de viaje, para que fuera a comer con nosotras, a tomar daikiris, y como quedaba lugar, se quedara a dormir (obvio, lo pusimos en el living, cosa de que si se metía un delincuente, lo agarrara a él primero).