Cuando un día es complicado, lo es con todo.
Haciendo cola en el banco, se cae el sistema. Utilizando SIAP, me doy con que no lo puedo utilizar porque el Windows no es compatible con el sistema. Tengo que estar a las 16 entregando unos papeles, pero no, a las 15.30 tengo que llevar a ContaMadre al médico, que por supuesto tiene demora. El ContaMovil me hace llegar a las 16.30 al lugar de entrega de papeles, corro hasta las 19. Me calmo, salgo con mi "cita" quien se da cuenta que no tiene ganas de serlo en el momento, y me lo dice en mi cara. Gracias a dios, la televisión me salvó y ayudo para pasar el momento incómodo. SIAP no funciona. Mi migraña se torna cada vez más fuerte, sin que los calmantes la calmen.
Se acercan mis vacaciones, eso me alegra algo.
Mal redactado a propósito.
jueves, 10 de febrero de 2011
miércoles, 2 de febrero de 2011
Vacaciones.
Las tuve a mediados de año, pero me hacen falta otras. De septiembre a hoy, no pasó demasiado tiempo, pero una semanita de fiaca total, no me vendría nada mal.
Cada vez más laburo, sin ganas de hacerlo, pero haciéndolo para no estar en el horno.
Por lo menos, tuve fines de semana geniales de pileteadas y salidas al campo, donde me quemé. Si, es el primer año en el cual tomé sol, pese a que el médico me lo prohibió (hola cancer de piel!) y me bronceé! extrañaré el pálido muerto que era mi marca registrada.
Tengo muchos planes, se van concretando otros... pero de vacaciones, ni hablar.
En cualquier momento, me salta la térmica y comienzo a empalar gente. :s
Cada vez más laburo, sin ganas de hacerlo, pero haciéndolo para no estar en el horno.
Por lo menos, tuve fines de semana geniales de pileteadas y salidas al campo, donde me quemé. Si, es el primer año en el cual tomé sol, pese a que el médico me lo prohibió (hola cancer de piel!) y me bronceé! extrañaré el pálido muerto que era mi marca registrada.
Tengo muchos planes, se van concretando otros... pero de vacaciones, ni hablar.
En cualquier momento, me salta la térmica y comienzo a empalar gente. :s
lunes, 24 de enero de 2011
El taxista místico.
Domingo 4 AM. Ciudad de Córdoba, Provincia de Córdoba. Llamado al radio-taxi desde casa de Liza, porque la edad hizo estragos, y tenía sueño. Tras darle de comer a un gatito de 3 meses abandonado en el umbral de la casa de Liza, llegó el Sr. taxista.
Me introduzco (?) en el vehículo, éste arranca, y no funciona el taxímetro. Dorita tiene miedo... será el loco del serrucho?? Y si es un violador?? (fuera Brad Pitt me dejo), No será la reencarnación del Petiso Orejudo? Mi vida se hace un flash... pienso que la hamburguesa que rechacé esa noche podría haber sido la última de mi vida.
El taxista comenzó a relatar que el vehículo estaba destrozado, porque el dueño no lo arreglaba nunca, que tenía dos gomas pinchadas, el taxímetro roto, etc. Atiné a decirle "no estará engualichado?".
En ese trágico momento, comenzó el monólogo del taxista, que comenzó con un "No está engualichado, sino que esto pasa desde hace dos meses, cuando me volví a alejar del Señor. Vos no sabés, pero estuve alejado de Él durante 20 años, y volví a acercarme."
"Yo antes era fanático de Hitler, leí su libro mei kemp (mi oído sangró con la mala pronunciación alemana, no pude con mi genio y lo corregí), y odiaba a los judíos, hasta que el Señor me hizo leer la biblia y aprendí que era un estúpido y que el pueblo elegido era el judío, y nosotros los cristianos nos habíamos salvado gracias a ellos, porque Él mandó a Cristo para salvar a los judíos"
Yo escuchaba, decía algún "ajá", pero temía que en cualquier momento, me empalara con una cruz, o le diera el delirio místico y le sangraran los estigmas.
El hombre seguía diciendo que admiraba que los judíos no nombraban a Dios por su nombre, sino por "Él" ya que era un insulto reducirlo con un nombre, porque lo asemejaba a una persona, y era tan grande que no estaba bien...
Por suerte, ya llegábamos a mi casa, así que antes de saltar del taxi en movimiento, le dije que frenara en la casa blanca. Al hacerlo, el hombre dijo "la semana pasada vine a buscar a una señora para llevarla al aeropuerto" le dije "que bien!". Pagué menos de lo que usualmente pago, me bajé y al día siguiente, le pregunté a ContaMadre sobre el taxista, y me dijo "si, no sabés el miedo que me dio, hablaba de la biblia, Dios y los judíos, pero no lo hacía de forma natural, sino como posesionado!"
Lo bueno, es que no fue el alcohol que me hizo percibir mal los dichos del tachero.
Me introduzco (?) en el vehículo, éste arranca, y no funciona el taxímetro. Dorita tiene miedo... será el loco del serrucho?? Y si es un violador?? (fuera Brad Pitt me dejo), No será la reencarnación del Petiso Orejudo? Mi vida se hace un flash... pienso que la hamburguesa que rechacé esa noche podría haber sido la última de mi vida.
El taxista comenzó a relatar que el vehículo estaba destrozado, porque el dueño no lo arreglaba nunca, que tenía dos gomas pinchadas, el taxímetro roto, etc. Atiné a decirle "no estará engualichado?".
En ese trágico momento, comenzó el monólogo del taxista, que comenzó con un "No está engualichado, sino que esto pasa desde hace dos meses, cuando me volví a alejar del Señor. Vos no sabés, pero estuve alejado de Él durante 20 años, y volví a acercarme."
"Yo antes era fanático de Hitler, leí su libro mei kemp (mi oído sangró con la mala pronunciación alemana, no pude con mi genio y lo corregí), y odiaba a los judíos, hasta que el Señor me hizo leer la biblia y aprendí que era un estúpido y que el pueblo elegido era el judío, y nosotros los cristianos nos habíamos salvado gracias a ellos, porque Él mandó a Cristo para salvar a los judíos"
Yo escuchaba, decía algún "ajá", pero temía que en cualquier momento, me empalara con una cruz, o le diera el delirio místico y le sangraran los estigmas.
El hombre seguía diciendo que admiraba que los judíos no nombraban a Dios por su nombre, sino por "Él" ya que era un insulto reducirlo con un nombre, porque lo asemejaba a una persona, y era tan grande que no estaba bien...
Por suerte, ya llegábamos a mi casa, así que antes de saltar del taxi en movimiento, le dije que frenara en la casa blanca. Al hacerlo, el hombre dijo "la semana pasada vine a buscar a una señora para llevarla al aeropuerto" le dije "que bien!". Pagué menos de lo que usualmente pago, me bajé y al día siguiente, le pregunté a ContaMadre sobre el taxista, y me dijo "si, no sabés el miedo que me dio, hablaba de la biblia, Dios y los judíos, pero no lo hacía de forma natural, sino como posesionado!"
Lo bueno, es que no fue el alcohol que me hizo percibir mal los dichos del tachero.
jueves, 13 de enero de 2011
Empezando a escribir.
Estaba mal acostumbrada con pasar año nuevo en CABA, pero como las tradiciones son para romperlas, este año, lo pasamos en Córdoba, pero enero sin Buenos Aires no iba a ser algo bueno, así que me organicé con una amiga y partí hacia la ciudad donde Dios atiende.
El viernes, fecha de llegada a CABA, entre otras personitas, tuve el placer de conocer a Gaby Cuenteando, quien me llevó a conocer el Museo de Bellas Artes (si, pasé muchas veces por la puerta pero nunca me digné a entrar.
Como el calor lo ameritaba, fuimos al Hard Rock a tomar algo refrescante, Gaby bebió algo con frutos rojos (no me pidan detalles, que los de ella) y yo tomé jugo de pomelo (el trago más rockero, aunque no estaba dedicado a mi ídolo de rock). Cuando llegó el momento de pagar, solicitamos la cuenta, y nadie nos la entregó. Esperamos así un tiempo prudencial, hasta que decidimos apersonarnos en la caja. Los empleados del local hablaban entre ellos, y de pronto, nos sentimos demasiado invisibles. Empezamos a reirnos y le dije a Gaby "en La Nación On Line, recomendaban que si no te dan la cuenta, te vayas sin pagar, así aprenden". Pero como Gaby es una chica buena, me convenció (?) de pagar. Cuando le dije al mozo que se dignó a dirigirnos la palabra que nos estábamos yendo sin pagar, el tipo dijo "y bueno, yo no soy el dueño". Un amor de muchacho... para más info, dirigirse aquí!
Esa noche, salí con otro amigo, kien me llevó por la mala senda, y kien al entregarme su presente, me robó mi corazón! Aunque esa noche me piqué bastante, lo que hizo que al día siguiente durmiera hasta el mediodía, justo para esperar a mi amiga, que estaba arribando, para empezar con un arduo fin de semana de salidas.
A la tarde nos reunimos con un grupo de amigos, cerveceamos hasta llegar al punto de caminar como pisando huevos, pero no lo suficiente para impedirnos ir más tarde a bailar a Terrazas, donde nos encontramos con más amistades, y me sucedió la cosa más rara: un pibe me sacó a bailar (esto es raro, pero no tanto como lo que sigue) y después, me pasó su lengua por mi nuca. Esto hizo que diera un paso hacia mi adelante y lo dejara bailando solo. Mucho asco.
Tras ir a desayunar con unos pibes que acudieron exclusivamente hacia ese lugar para buscarnos, nos fuimos a dormir, para tener un domingo tranquilo, solo de chicas, en Ramos.
A la noche, como todavía era temprano, fuimos a Persicco a tomar un heladito, nos sentamos en una de las mesas de afuera, donde había media torta de chocolate... y un par de brownies. Como somos personas que conocemos del hambre del país, decidimos que eso no iba a quedar impune, no se puede tirar la comida, así que comimos las sobras (si, muy ratas, pero lo hicimos), pero estaban tan ricas!!! Hasta que llegó el mozo del café de Persicco y nos retiró los bocados.
El lunes, último día, desayunamos en Starbucks. No se que tanto espamento, es un café normal, como en cualquier otro lado, salvo que le ponen tu nombre y es servido en una cartulina (aunque no tiene el sabor a quemado del café del McDonald's).
Como sigo con fiaca bloggeril, corto acá :P
El viernes, fecha de llegada a CABA, entre otras personitas, tuve el placer de conocer a Gaby Cuenteando, quien me llevó a conocer el Museo de Bellas Artes (si, pasé muchas veces por la puerta pero nunca me digné a entrar.
Como el calor lo ameritaba, fuimos al Hard Rock a tomar algo refrescante, Gaby bebió algo con frutos rojos (no me pidan detalles, que los de ella) y yo tomé jugo de pomelo (el trago más rockero, aunque no estaba dedicado a mi ídolo de rock). Cuando llegó el momento de pagar, solicitamos la cuenta, y nadie nos la entregó. Esperamos así un tiempo prudencial, hasta que decidimos apersonarnos en la caja. Los empleados del local hablaban entre ellos, y de pronto, nos sentimos demasiado invisibles. Empezamos a reirnos y le dije a Gaby "en La Nación On Line, recomendaban que si no te dan la cuenta, te vayas sin pagar, así aprenden". Pero como Gaby es una chica buena, me convenció (?) de pagar. Cuando le dije al mozo que se dignó a dirigirnos la palabra que nos estábamos yendo sin pagar, el tipo dijo "y bueno, yo no soy el dueño". Un amor de muchacho... para más info, dirigirse aquí!
Esa noche, salí con otro amigo, kien me llevó por la mala senda, y kien al entregarme su presente, me robó mi corazón! Aunque esa noche me piqué bastante, lo que hizo que al día siguiente durmiera hasta el mediodía, justo para esperar a mi amiga, que estaba arribando, para empezar con un arduo fin de semana de salidas.
A la tarde nos reunimos con un grupo de amigos, cerveceamos hasta llegar al punto de caminar como pisando huevos, pero no lo suficiente para impedirnos ir más tarde a bailar a Terrazas, donde nos encontramos con más amistades, y me sucedió la cosa más rara: un pibe me sacó a bailar (esto es raro, pero no tanto como lo que sigue) y después, me pasó su lengua por mi nuca. Esto hizo que diera un paso hacia mi adelante y lo dejara bailando solo. Mucho asco.
Tras ir a desayunar con unos pibes que acudieron exclusivamente hacia ese lugar para buscarnos, nos fuimos a dormir, para tener un domingo tranquilo, solo de chicas, en Ramos.
A la noche, como todavía era temprano, fuimos a Persicco a tomar un heladito, nos sentamos en una de las mesas de afuera, donde había media torta de chocolate... y un par de brownies. Como somos personas que conocemos del hambre del país, decidimos que eso no iba a quedar impune, no se puede tirar la comida, así que comimos las sobras (si, muy ratas, pero lo hicimos), pero estaban tan ricas!!! Hasta que llegó el mozo del café de Persicco y nos retiró los bocados.
El lunes, último día, desayunamos en Starbucks. No se que tanto espamento, es un café normal, como en cualquier otro lado, salvo que le ponen tu nombre y es servido en una cartulina (aunque no tiene el sabor a quemado del café del McDonald's).
Como sigo con fiaca bloggeril, corto acá :P
viernes, 31 de diciembre de 2010
Chau 2010. No vuelvas más!
2010 empezó para el culo, tanto como lo terminó 2009. Lo bueno, es que este fin de año no me agarra sufriendo por nada ni nadie... bueno, si, por 5 grandes pérdidas que sufrí: mis muelas del juicio y mi lunar sexy, en las ya conocidas "masacres de los jueves". Parece que los médicos se pusieron de acuerdo y extraen todo los días jueves. Mis muelas, después de una semana duelen A LOT, hasta que por error me mediqué con Novalgina, y el dolor es imperceptible. Y mis puntos no cierran (piel resistente tengo :s)
Tuve el placer de volver a Europa, y visitar los lugares más maravillosos nuevamente, y el gusto de conocer El Chaltén, lugar, que pese a las circunstancias, me pareció precioso.
Obviamente, este año tuvo cosas feas, muertes de gente muy querida, pero también conocí a mucha gente maravillosa. Como siempre, las vueltas de la vida que traen sus compensaciones.
Ya veré si en 2011 bloggeo más o que... el tiempo lo dirá.
FELICIDADES!
Tuve el placer de volver a Europa, y visitar los lugares más maravillosos nuevamente, y el gusto de conocer El Chaltén, lugar, que pese a las circunstancias, me pareció precioso.
Obviamente, este año tuvo cosas feas, muertes de gente muy querida, pero también conocí a mucha gente maravillosa. Como siempre, las vueltas de la vida que traen sus compensaciones.
Ya veré si en 2011 bloggeo más o que... el tiempo lo dirá.
FELICIDADES!
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Dolor! ¬¬
Cuando tenía 8 años, mi madre, vio que mis dientes eran un desastre, y decidió llevarme al odontólogo para que me hiciera la ortodoncia... Lo único que recuerdo, era el constante dolor de cabeza que me generó esa porquería durante 4 años, y la cachetada que le pegué al dentista cuando en un ataque de ira mío (el loco me quería arrancar un diente sin anestesia y yo no me dejaba y me cacheteó, yo solo devolví atenciones). A los 12 años, la obra social no autorizó la continuidad del tratamiento, porque este buen hombre me arruinó tooooda mi hermosa boquita, transformándola en una boca enorrrrrme, llena de dientes semi derechitos (pero debería haber sacado un par).
Este año, que fue bastante mierdoso (hasta mi viaje a Europa, obvio), decidí que llegó el momento de poner los dientes en remojo y comenzar con el proceso de brackets para Dorita...
Encontré a una odontóloga que puso su consultorio al lado de mi casa (no tengo excusas para faltar), la obra social profesional me cubrió el tratamiento, por lo que fui muy macha al consultorio para que me extraigan las muelas del juicio.
Todo muy lindo hasta que se cortó la luz, así que la extracción fue estando sentada, con el cogotito tirado hacia atrás. Tengo un tema con la anestesia, que nunca me toma bien (y lo aclaré), pero la Sra. debe haber pensado que soy exagerada... y empezó a tironear mi muelita, yo empecé a gritar como un cerdo (si, sentía el hueso romperse y tooodo el dolor que ello implicaba) y cuando mis ojitos se desorbitaron porque seguía buscando pinzas y demás cosas al grito de "complicadita la muela, eh?" empecé a sentir la sangre brotando, vi los guantes de la mujer llenos de sangre y decidí entregarme a los brazos del desmaio... (cabe mencionar que fui en ayunas, muy boludo de mi parte, pero con esa escena, le hubiera vomitado todo). Aprovechando esa situación, la buena señora me sacó la otra muela en cuestión.
De esto, hace ya una semana, recién ayer dejó de sangrarme la herida, no se me cierra la encía y todavía no puedo comer sólidos. El helado ya me da asco y tengo hambre, MUCHA. Lo único bueno, es que bajé de peso, pero el dolor que tengo en mi boca, me mata ¬¬
Drogas, necesito endrogarme para sacarme este dolor.
Este año, que fue bastante mierdoso (hasta mi viaje a Europa, obvio), decidí que llegó el momento de poner los dientes en remojo y comenzar con el proceso de brackets para Dorita...
Encontré a una odontóloga que puso su consultorio al lado de mi casa (no tengo excusas para faltar), la obra social profesional me cubrió el tratamiento, por lo que fui muy macha al consultorio para que me extraigan las muelas del juicio.
Todo muy lindo hasta que se cortó la luz, así que la extracción fue estando sentada, con el cogotito tirado hacia atrás. Tengo un tema con la anestesia, que nunca me toma bien (y lo aclaré), pero la Sra. debe haber pensado que soy exagerada... y empezó a tironear mi muelita, yo empecé a gritar como un cerdo (si, sentía el hueso romperse y tooodo el dolor que ello implicaba) y cuando mis ojitos se desorbitaron porque seguía buscando pinzas y demás cosas al grito de "complicadita la muela, eh?" empecé a sentir la sangre brotando, vi los guantes de la mujer llenos de sangre y decidí entregarme a los brazos del desmaio... (cabe mencionar que fui en ayunas, muy boludo de mi parte, pero con esa escena, le hubiera vomitado todo). Aprovechando esa situación, la buena señora me sacó la otra muela en cuestión.
De esto, hace ya una semana, recién ayer dejó de sangrarme la herida, no se me cierra la encía y todavía no puedo comer sólidos. El helado ya me da asco y tengo hambre, MUCHA. Lo único bueno, es que bajé de peso, pero el dolor que tengo en mi boca, me mata ¬¬
Drogas, necesito endrogarme para sacarme este dolor.
Inventario:
Esto es cualquiera... Que cagada,
Masacre bucal
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Abandono...
Por un motivo u otro, le dejé de dar bola al blog. No se si fue por la ausencia de mi PC, porque volví cambiada de mi viaje, porque ya no me siento igual desde que volví o porque abrí mis ojos sobre lo que me rodeaba... quizás por más trabajo (pero boludeo con el tuiter :s).
Será que pasaron cosas en mi vida que necesito volver a escribir. Cosas que pasan en grupos grandes, al estilo "Montaña Rusa" como diría una amiga de estos pagos blogueriles.
Cuando A le dice algo a B, B se lo transmite a C, C le comenta a A y se arman los quilombos, o cuando A dice algo a B sobre C y pide estricto secreto, pero se embarra a mucha gente, no se sabe si las cosas son o parecen. Creo que si A, B y C son amigos no hay necesidad de hacer conventillo, sino hablar claramente para ver que pasa o que cosas hay que decirse.
Al final, cuando me dicen inmadura a mi, veo que quienes lo dicen, son tan o más inmaduros que yo en otros aspectos. Yo voy de frente y no tengo necesidad de escudarme en el "no le cuentes a nadie" y que los aludidos no sepan lo que se dice de ellos. No me parece justo, porque ahora, yo no se si quien dice eso de los demás, no lo dice sobre mi.
Veremos con el tiempo que pasa, lo correcto es esperar, las cosas se decantan con el tiempo y caen por su propio peso. Supongo que ya escribiré más seguido...
Será que pasaron cosas en mi vida que necesito volver a escribir. Cosas que pasan en grupos grandes, al estilo "Montaña Rusa" como diría una amiga de estos pagos blogueriles.
Cuando A le dice algo a B, B se lo transmite a C, C le comenta a A y se arman los quilombos, o cuando A dice algo a B sobre C y pide estricto secreto, pero se embarra a mucha gente, no se sabe si las cosas son o parecen. Creo que si A, B y C son amigos no hay necesidad de hacer conventillo, sino hablar claramente para ver que pasa o que cosas hay que decirse.
Al final, cuando me dicen inmadura a mi, veo que quienes lo dicen, son tan o más inmaduros que yo en otros aspectos. Yo voy de frente y no tengo necesidad de escudarme en el "no le cuentes a nadie" y que los aludidos no sepan lo que se dice de ellos. No me parece justo, porque ahora, yo no se si quien dice eso de los demás, no lo dice sobre mi.
Veremos con el tiempo que pasa, lo correcto es esperar, las cosas se decantan con el tiempo y caen por su propio peso. Supongo que ya escribiré más seguido...
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