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miércoles, 17 de febrero de 2010

Este mes odiamos a: Municipalidad de Córdoba

Había una vez, una dulce contadora que osó ir a la Municipalidad de Córdoba a ver porque no efectuaban el descuento del 30% de las contribuciones municipales sobre dos cedulones (o boletas)... La pobre inocente creyó que terminaría en el día pero no... Esta es la historia:
La semana pasada, acudí al palacio municipal con un número de expediente iniciado el año pasado, ya que según la Muni, se debía un pago (efectuado en tiempo y forma) y ya que estaba, iniciaba un nuevo reclamo por el error efectuado este año, nuevamente...
Al arribar bajo una torrencial lluvia a la pequeña ciudad (la Muni es ciudad, tiene más de 10.000 ñoquis), consulté en la sección "consulta de expedientes" para ver el estado del mismo... El muchacho que me atendió me dijo "este expediente fue cerrado hace 3 meses". Muy sorprendida, pregunté cómo no me habían notificado que había una resolución sobre dicha cuestión, y el pibe me dijo "no se... preguntá en el primer piso". Le pregunté por el nuevo problema, y me mandó al tercer piso...
Subí raudamente las escalinatas hacia el primer piso... donde una gorda que tenía restos de criollos en sus ropas me dijo "mmmmsehhhh... el expediente está cerrado. Tenés que escribir una nota al intendente y pagar una tasa de $29,90, así traen el archivo y podés ver la resolución".
Una vena en mi frente comenzó a inflarse, subí al tercer piso, y después que la pendeja forra de recursos tributarios me prepeara con un "te pusieron mal el timbrado en el banco... tenés que fijarte esas cosas", le dije "mirá nena, yo no soy cajera de banco... en la universidad no dan la materia timbrado bancario 1, supongo que la cajera del banco no va a ser tan unineuronal y va a hacer bien su trabajo, que para eso le pagan".
La minuza, me dijo "vení mañana con los cedulones con el pago duplicado y te soluciono el tema". Ya que estaba, pregunté de nuevo por el expediente, le dije que no me dejaron tomar vista del expediente y lo archivaron... y la minuza dijo "pedí hablar con la jefa de sección".
Volví a la planta baja, me atendió la jefa, y como dijo "no puedo hacer nada", le dije "bueno, quiero los nombres de todos los intervinientes para iniciar sumario administrativo... porque acá para hacer paros están todos listos, pero para trabajar ninguno... Alguien se guarda el dinero de los contribuyentes y nadie da la cara... Encima, cierran el expediente sin informarme a mi domicilio, y me quieren cobrar 30 pesos para mostrarlos... son todos unos ñoquis acá".
Al ver que mi estado nervioso comenzaba a deteriorarse, la jefa dijo "bueno, a verrrrr, mmmmm... te traigo el expediente para finales de la semana... veo que fue error de acá" anotó el número de expediente... hizo un llamadito y me fui.
Al otro día, la forra del tercer piso solucionó mi problema... y se dio cuenta que el cedulón del expediente, también tenía el timbrado mal efectuado por el banco... pero cuando quiso "acomodar" los números, tenía que pagar multas lo mismo... por lo que recomendó continuar con el expediente. Volví 4 veces más a la municipalidad... y nada... Es más, uno de los chicos del sector expedientes me invitó a comer criollos y tomar mate (la bebida y comida oficial de la Muni)... así que me sentí una municipal más...
Pero eso no es todo... ayer quise ir a renovar mi licencia de conducir, pero se había caido el sistema, y si quería podía sacarlo en el CPC de villa Libertador... como no tenía ganas de conducir hasta ahí, fui nuevamente esta mañana, pero no... se cayó nuevamente el sistema justo en ese CPC... Cuando le dije al tipo "cómo se va a caer todos los días??? y sólo acá?? Mire, soy ingeniera en sistemas, no me va a venir a mi con que se cayó el sistema solo acá". Entonces el gordo dijo "no, es problema de Telecom..." Lo mandé a la recalcada concha de su madre y me fui...

martes, 26 de enero de 2010

Volviendo a la rutina.

Como todo lo bueno se acaba, tuve que volver de mis vacaciones... Me perdí el entierro de Sandro (por favor, no quiero dobles sentidos como "ya no la va a enterrar más"), perdí la hilación del culebrón venezolano (?) Kris-Nesti-Hanibal-Redrado, y llegué tarde para los 15 minutos de fama de Contapadre que apareció con sus amigos en el diario debido a un acontecimiento (?) histórico (?) que no develaré para no tener pedidos de autógrafos.
Tal como adelanté, fui al Santa Cruz, otro país. Aterrizamos en El Calafate, lugar hecho para el turismo extranjero, donde si pudieran cobrarte el aire, lo harían. Visitamos el glaciar Perito Moreno, para entrar nos curraron $25 (a los extranjeros los fajaban con $75). El lugar hermoso, y pese a que se me congelaron hasta las ideas con el frío (por suerte un alma caritativa me prestó un par de medias extra y guantes extra, que fueron devueltos con roturas varias), pude sacar varias fotos y hasta tuve la oportunidad de filmar como se despedazaba el glaciar.
Un cacho de glaciar...

Al día siguiente recorrimos el lugar, y nos aprovisionamos para ir a El Chaltén a hacer trekking (o como diría una amiga: "caminar entre piedras y troncos"). Citando a mi prima Vani , puedo decir que el clima era fresco y ventoso, con lloviznas y alta nubosidad, lo que impedía ver completamente el paisaje, salvo un día, en que se vio perfecto (el ratito justo que permitió hacer un par de fotos!).
Caminé como condenada, y pude demostrar que pese a tener un estado físico más que deplorable, pude llegar a las metas diarias previstas (suerte que estaba la idea de acampar en los campamentos, sino me hubiera cortado las venas con un trozo de hielo).
La mochila con la que llevaba mis cosas, pesaba bastante (pero mucho menos que la que llevaba mi co-trekker), pero haber conocido esos lugares hizo que el esfuerzo valiera la pena, hice cosas que nunca antes había hecho: Caminé entre troncos y piedras, y sobre uno de los glaciares, hice de los arbolitos mi baño, y dormí en carpa. Como el clima no era el mejor, mi co-trekker me salvó de morir congelada en la frías noches de acampe. Gracias a eso, hoy sólo tengo un leve resfrío y no una pulmonía producto de dormir en carpa en noches de lluvia y viento...
Al volver a Buenos Aires, el aeropuerto de El Calafate nos robó cobrando una tasa de embarque extra ¬¬ (CHORROS!!! Estamos en el mismo país!!!), pero una cervecita dada por la azafata de LAN me hizo olvidar ese mal trago (que según mi co-trekker parecía un "loro barranquero cagado a escobazos"), que volvió al momento de aterrizar, cuando algunas de nuestras pertenencias aparecieron revueltas...
Lo importante, es que lo pasé muy bien, y disfruté del viaje... veremos si el co-trekker pensó lo mismo!!
La onda Sandro estuvo en el camping! A falta de pulmotor...

PUTA QUE LOS PARIÓ A EPEC!!! ME CAGO EN ELLOS!!!! En la mitad de mi inspiración, me cortaron la luz... HEREJES!