Ya con el SPM a flor de piel, mi sangre hervía, no por un choma, sino porque en la oficina, cuando llegó el mail de "hay que pagar X cantidad de $ a...", había sido la única persona que no iba a cobrar su jornal. Me sentí mal, no sólo me iban a bajar el sueldo, sino que ni siquiera me respetaban la fecha de pago (bueno, algo que se había convertido en habitual). Eso me hizo decidirme.
Llegó el lunes, no tenía ganas de salir de mi cama. Último esfuerzo. Llegué a la oficina, me dediqué a preparar mis cosas, y ahí llegó jefe, preguntándome si mis cosas estaban bien, mientras me pagaba el dinero de la semana anterior, y repartía chocolates Lindt.
Terminé con mis cosas, y subí a la oficina del jefe a hablar, para decirle que no volvería a trabajar, que no me servía trabajar por un sueldo un 20% menor a lo que recibía, y mucho menor a lo pactado. Me dio una mirada fija fulminante, y comenzó a decir que yo había cambiado unilateralmente las condiciones de trabajo (Oh, las mismas palabras que yo le había dicho hacía 15 días, cuando ÉL había anunciado la reducción salarial), al no querer entregar más facturas de mi monotributo, y que estaba ofendido conmigo, porque yo había esperado a cobrar mi sueldo para renunciar como si desconfiara de que me pagara... y bueh, me ganó de mano!
Obviamente, no me dejó defenderme... y me EXIGIÓ que le enviara un telegrama de renuncia. WTF??? Si estoy en negrooooo, el único telegrama de renuncia es el de la Ley de Empleo, notificando a AFIP!!! pero no, don jefe solicitó telegrama de Ley de Contrato de Trabajo... cambió la ley y yo no estoy enterada? Le dije al jefe que no podía, pero me dijo que como no podía confiar en mi, para su tranquilidad quería ese telegrama...
Bueno, no se que hacer... mientras tanto, me tomo el buque... bueno, mejor el colectivo y a cordobesear que me hace falta.