viernes, 1 de junio de 2012

Por un toque.

Terminé de almorzar, y me puse a jugar con el Angry Birds (que es más adictivo que el paco), me llega un "toque" de una amiga, se lo devuelvo, y empiezo a molestar a un par de amigos con más "toques", entre ellos, a Ale, un compañero de la facu. de pronto, me llega un mensaje directo pidiendo que no le diera "toques" porque sino se iba de mano.
Nunca habíamos hablado con él, estaba en mi feisbuk por estar, porque no pongo nada relevante allí, pero él me había agregado, y yo lo apreciaba. La cuestión es que empezamos a chatear, a hacernos bromas, a torear... hasta que me dijo "te paso a buscar por tu casa". Esperaba que arrugara, sino la que iba a arrugar sería yo, pero no. A los 5 minutos, tocaba el timbre de casa, bajé, y nos dirigimos a tomar algo.
Llegamos, charlamos, nos reimos, hasta que de una, sin anestesia, me dijo "me gustaste desde que comenzamos a cursar en la facu, pero tenía miedo de que me cagaras a piñas cuando te lo dijera, pero ya está, te lo digo." Me puse colorada, son cosas que me hacen sonrojar, más cuando no las espero, pero le respondí que ya había pasado mucho tiempo, y por que no lo había dicho antes. Ale me miró y me dijo "Quería estar con vos desde que cursamos en la facu. Me seguís gustando, pero ya no aguanto más verte y no poder decirte nada por miedo a que me bardees". De colorada pasé a blanca (no creo ser tannnn mala con los tipos) y comencé a reirme, no se que generó eso, pero me reí... nos fuimos del lugar, y cuando nos subimos en su auto, nos besamos. Me miró a los ojos y me dijo "Pasaron nueve años, pero valió la pena".

lunes, 28 de mayo de 2012

Cerveza Caliente


Noche de viernes. Noche porteña. Noche de amigas. Noche de cerveza. Noche de pizza con fainá. Viva la noche, viva la fiesta (merezco la muerte por esta poética introducción).
Eso es lo que pasó... salimos con mis amigas a bailar a Módena. La música hacía notar que esa noche iba a estar muy buena, y así fue. Entre tema y tema, apareció Villagra, Juan Villagra... si, me hizo una presentación al estilo James Bond, y con eso, me ganó...

lunes, 7 de mayo de 2012

Peliculeando.

Los hombres suelen acusarnos de "hacernos la película". Pero muchas veces son ellos los que se la hacen, y no quieren admitirlo y/o asumirlo. Reconozco que hay veces que imaginé posibles escenarios sobre algún tema, pero siempre eran para estar prevenida de como responder ante cierto escenario. Para ejemplificar esto, pondré algo que me pasó:
El muchacho me había invitado a tomar algo, y como siempre que salgo (aunque sea a comprar papas), me arreglé, maquillé y salí. Nos encontramos por Palermo y caminamos hasta algún bar del barrio para tomar cerveza. La conversación iba sin mayores inconvenientes, hasta que comencé a notar dos cosas: 1) se hacía el banana, el irresistible con las damas y 2) la catarata de mocos que brotaba por su nariz. Mientras más conversábamos en la barra de aquel bar, más me molestaban estas dos cosas. Pero bueno, era una salida de cortesía, y pronto iría hasta mi casa. El pibe me acompañó, y cuando insinuó que tomáramos café, le dije "se me terminó a la tarde, y olvidé reponerlo, será otra vez".
La semana pasada, me contaba sobre una rubia que "gustaba de él" y que lo miraba con cara de admiración, y que se le notaron las ganas de darle un beso cuando se despidieron. Le pregunté si pasó algo con esta señorita, y me dijo que no, porque el no le dio lugar. Ahí le dije "vos no te habrás hecho la película?" y me dijo que no, que el era irresistible para con las mujeres. Luego, me contó que estaba saliendo con otra señorita, que era algo sin compromiso, pero que la veía demasiado enganchada. Pasaron los días, y ayer me preguntó si una chica le dice que "no tiene tiempo para salir" lo rechazaba, porque nunca le había pasado eso. Obviamente, le dije que ella no estaba interesada, sino hubiera propuesto una fecha o algo, pero el pibe fue más allá y me dijo "te equivocás, ella no debe querer enamorarse de mi, o se confundió y sabe que esto no va a ser serio nunca".
Me rindo. Este pibe no quiere reconocer que la mina no quiere verlo (aunque sea por  un tiempo), ella fue cordial y le dio explicación, pero bueno, no le entraban las balas.
El segundo caso, es el del que peliculea porque una salió con ellos. Salí a tomar algo con otro muchacho, en esa salida, la cosa dio para algo más... mucho más, y este si subió a tomar café. Tras tomar el café, el pibe se mandó un "mirá, no somos nada nosotros". No daba que me riera en esa circunstancia, pero tuve que aclarar que no hacía falta ese comentario, porque ya lo sabía de antemano, y aparte, no me interesaba nada más de esta persona. Pasaron unos días, y le dije de salir a tomar algo, y me dijo "mirá, creo que es mejor no vernos, porque las cosas cambiaron y no quiero que te ilusiones"... de no creer, dije que saliéramos a tomar algo, no que fuéramos al registro civil, y mucho menos, que me revuelvas el guiso... o quizás no tenia interés ni ganas de salir a tomar algo, pero bueno, una pelotudez no decir lo que pensaba, mejor que se vaya a freir bananas y listo...
Tras estas cosas que sucedieron con estos muchachos, solicito que no nos acusen más de "hacernos la película", ya que muchas veces, Uds. son los que se la hacen innecesariamente.

viernes, 20 de abril de 2012

Al otro blog!

Mi inspiración del día de hoy ya está en el blog de Las Tablitas!

martes, 10 de abril de 2012

Todo mal (?)

Y si, bastante mal: sin dinero, sin trabajo, sin sexo, sin perspectivas de encontrar otro trabajo en CABA, tirando líneas en Córdoba... viendo que hago.
Obviamente, hay alegrías, tales como hacer llorar con mi rostro a mi nueva sobrinita, festejar el cumpleaños de ContaMadre, ver el triunfo de Belgrano con amigos, correr con el ContaMovil como en los viejos tiempos y empacharme con chocolate (entre otras cosas).
Anoche, salí a último momento hacia la terminal de ómnibus con mi megavalija, mi campera-monedero y Contamadre. Tomamos un taxi, y tras poder encastrar la valija en el mismo, nos dirigimos hacia la vieja terminal, al llegar subimos al primer piso a velocidad "pedo de buzo", y cuando le pido a ContaMadre mi campera, me dice "no, la tenés vos", mi memoria de paquidermo me hizo recordarle que se la había entregado en la puerta de casa... y cuando lo recordó me dijo "uyyyy, me la olvidé en el taxi". Mi corazón se paró. TODO lo que quedaba de mi sueldo y mi documento estaban en esa bendita campera, que me había acompañado en todos mis viajes... corrí hacia seguridad, los policías se pusieron las pilas y al toque me mostraron los videos de vigilancia... Tras una eterna espera (menos de 3 minutos, pero en esos momentos, era eterna), apareció el taxi del cual me bajaba: el 2110. Era de una empresa de radiotaxis, así que llamé... tenían mi número registrado (esa empresa auspicia mis andanzas cordobesas), y a los 15 minutos, me llamaron, avisando que la campera estaba abajo del asiento del conductor, con el dinero y el documento. Yo ya estaba en camino, ContaMadre recibió mis pertenencias... y ahora veo la utilidad de tener mi tarjeta de débito, CBU y ContaPadre que deposite mi dinero. El alma me volvió al cuerpo, y la ansiedad me mató... por suerte, el tipo sentado a mi lado en el colectivo era vegetariano, y me dio su comida (oh si, angustia oral... como uso brackets no ofreció satisfacérmela de otra forma).
Hoy, a primera hora, cita en el Ministerio de Trabajo. Tanto me insisten en mi ex trabajo que envíe telegrama de renuncia, que fui a asesorarme por los cuervos (o abogados, es lo mismo).
Sin dinero, sin trabajo, y sin sexo... ya me ofrecieron arreglar una de las tres cosas, más unos chocolates. Mientras, acepto los chocolates... y pienso en hacer abdominales para ir a Cocodrilo, donde seguramente encontraré de las tres cosas.
Ah, antes de que me olvide... Felices Pascuas de resurrección (donde menos mi vida sexual, resucita todo)

martes, 3 de abril de 2012

RE NUN CIO!

Y si, mis ovarios llegaron a sus límites y explotaron, y nada peor que "esos días" para que cualquier cosita me salte la cadena (y bueno, le echo la culpa a eso hoy).
Ya con el SPM a flor de piel, mi sangre hervía, no por un choma, sino porque en la oficina, cuando llegó el mail de "hay que pagar X cantidad de $ a...", había sido la única persona que no iba a cobrar su jornal. Me sentí mal, no sólo me iban a bajar el sueldo, sino que ni siquiera me respetaban la fecha de pago (bueno, algo que se había convertido en habitual). Eso me hizo decidirme.
Llegó el lunes, no tenía ganas de salir de mi cama. Último esfuerzo. Llegué a la oficina, me dediqué a preparar mis cosas, y ahí llegó jefe, preguntándome si mis cosas estaban bien, mientras me pagaba el dinero de la semana anterior, y repartía chocolates Lindt.
Terminé con mis cosas, y subí a la oficina del jefe a hablar, para decirle que no volvería a trabajar, que no me servía trabajar por un sueldo un 20% menor a lo que recibía, y mucho menor a lo pactado. Me dio una mirada fija fulminante, y comenzó a decir que yo había cambiado unilateralmente las condiciones de trabajo (Oh, las mismas palabras que yo le había dicho hacía 15 días, cuando ÉL había anunciado la reducción salarial), al no querer entregar más facturas de mi monotributo, y que estaba ofendido conmigo, porque yo había esperado a cobrar mi sueldo para renunciar como si desconfiara de que me pagara... y bueh, me ganó de mano!
Obviamente, no me dejó defenderme... y me EXIGIÓ que le enviara un telegrama de renuncia. WTF??? Si estoy en negrooooo, el único telegrama de renuncia es el de la Ley de Empleo, notificando a AFIP!!! pero no, don jefe solicitó telegrama de Ley de Contrato de Trabajo... cambió la ley y yo no estoy enterada? Le dije al jefe que no podía, pero me dijo que como no podía confiar en mi, para su tranquilidad quería ese telegrama...
Bueno, no se que hacer... mientras tanto, me tomo el buque... bueno, mejor el colectivo y a cordobesear que me hace falta.

sábado, 24 de marzo de 2012

Cosas que te pasan cuando sos contador.

El año pasado, trabajaba en un estudio chico, llevaba la contabilidad de todos los clientes, y liquidaba los impuestos. Hacía el trabajo de un contador, con el sueldo de una secretaria... ni eso, ya que el jefe era bastante rata, y obviamente, estaba en negro. Necesitaba la experiencia, pero tampoco me quejaba, porque como terminaba todo rápido, podía faltar una semana, que mi jefe no decía nada.
Estaba sola, lo que era una ventaja, ya que escuchaba la música que quería, o hablaba por teléfono en los ratos libres, y mi jefe, sólo aparecía para cobrar a los clientes, o para pagarme puntualmente.
A fin de año, conseguí algo mucho mejor, con un sueldo mucho mejor, e iba a estar en blanco... o así me lo hicieron creer, ya que yo había pedido cierto monto de dinero, y me ofrecieron mucho más. La diferencia, radicaba que ese mayor sueldo, iba a implicar un cambio en mi lugar de residencia, me iba de Córdoba hacia Buenos Aires, y ese sueldo, me iba a cubrir un microdpto, en una zona de mi comodidad y gusto. Decidí ir por lo nuevo, y así me fue.
Llegué a Buenos Aires, con las ilusiones de independizarme, vivir en la ciudad, aunque fuera ajustada del presupuesto, pero por primera vez, me iba a valer de mi misma, y mis estudios, iban a dar sus frutos, pero no fue así.
Comencé a trabajar con un grupo de gente, que no era profesional, y medio que me trataba mal, como si yo fuera a sacarle el puesto a alguien. Me tomó un tiempo que se dieran cuenta que no era así. Al momento de cobrar mi sueldo, mi jefe me solicitó factura, y me dijo "en enero te pongo en blanco. Estos 15 días, vas a cobrar un poco menos".
Llegamos a enero, y nada cambió, mi sueldo no aumentó, y mi jefe me comunicó que yo debía hacerme cargo de mi monotributo. Yo dije que no estaba dispuesta a ese costo, ya que si estaba en negro, era lo mínimo que mi empleador debia pagar.
Seguimos así un tiempo más, tiempo en el cual dejé de cobrar en tiempo y forma, tiempo en el que me enfermé y no tenía dinero para comprar remedios... y la independencia se me fue a cualquier lado, cuando mis padres comenzaron a mandarme dinero para que comprara comida.
Pasó febrero, ya esto dejó de ser lo esperado, mis ilusiones se diluyeron, para convertirse en sufrimiento. Comenzó marzo, y a medidados de mes, se me informó que como yo no estaba dispuesta a dar facturas, mi sueldo se iba a ver reducido en un 20%, porque no era justo que el estudio se hiciera cargo de mis cosas.
Reclamé que eso no era lo pactado, y que con ese sueldo, me era imposible pagar el colectivo y comer, y qué respuesta obtuve de mi jefe? "las cosas cambiaron, que te ayude tu familia, si vos no querés pagar tu monotributo, este va a ser tu sueldo, arreglate con eso".
Mi nuevo sueldo, es menor al del cadete. Cosas que no sólo me pasan a mi.